Reviví mi Blog y ya estamos en el 2021

Por esas cosas de la vida (que se resumen nuevamente en una larga lista de pendientes, trabajo por montón, proyectos, y un largo etcétera). Había abandonado completamente mi blog, al punto de «perder» (no renovar) el dominio y, dedicarme 100% a mi trabajo de jefe, papá, esposo, maestro chasquilla y un largo etcétera.

Entre tanto Tiktok, Instagram, Facebook y otras redes sociales «come tiempo», he valorado cada vez más el contenido, la palabra «escrita» esa que se puede buscar por Google y que me hace llegar a soluciones de programación (bendito stackoverflow), soluciones de problemas de hosting (bendito webhostingtalk) entre otras webs y, cómo no, blogs personales.

Por lo mismo y, para mi querida audiencia imaginaria, me he dado el tiempo de renovar mi dominio (el cual sorprendentemente seguía disponible), supongo que mis tocayos carecen, al igual que yo, de toda egolatría y falta de «marca personal» (no la busquen en Google por favor, sus ads se voltearán hacia todos los cursos online habidos y por haber desde gente muy capaz hasta el último vende humo en un rincón del planeta, que no soy yo). Luego de renovar el sitio, utilizar los dns de toda la vida, el sitio volvió automáticamente a la vida y sin mayor inconveniente (impensado en 2021). Actualicé WordPress, pasamos de Twenty Fifteen a Twenty Twenty One (un cerro de twenties entremedio) y, feliz con que todo funcione digno aún.

Sobrevivimos al estallido social, al parecer estamos sorteando de buena manera el covid-19, la hipertensión arterial está controlada y al parecer todo tiende a estar relativamente normal. La pandemia me ayudó un poco a replantear mis objetivos (que no cambia, pero se focalizan) y dentro de esto (aunque solo me lean un par de personas), creo que me gusta escribir, aparte de plasmar un par de letras, disfruto el teclear, no me gustan los mensajes de audio, no me gusta que me llamen por teléfono y en general el contacto textual impersonal es el que más valoro, junto con las reuniones presenciales con gente que realmente siento que vale la pena estar (parece contradictorio, pero es así, mi vida está llena de hermosas contradicciones).

Hoy «mi empresa», que suena tan grande como mi guata, es un proyecto que ha estado creciendo (se mantiene la analogía inicial) y, eso me ha tenido bastante contento, porque si bien no es una locura de «agencia» y tampoco ostentamos una oficina de lujo ni de muchos trabajadores, continuamos con varios clientes fieles, un equipo de 10 personas y, mucho camino por recorrer aún, seguimos con muchas ideas, muchos proyectos nuevos por concretar y tratar de seguir manteniendo las mejores relaciones con quienes han estado con nosotros.

Parece ayer cuando dejé de escribir y, ya estamos en el 2021, mi último posteo fue del 2016 y, en ese tiempo aún éramos de 2 a 3 personas en BPL. El tiempo pasa, gracias a Dios no nos hemos quedado «pegados» e intento seguir avanzando. ¿qué será de mi blog? Pues ni idea, lo que se me ocurra pondré total internet es libre, es mi dominio .cl y la lectura es opcional. Doctora Cordero, por favor no haga un perfil psiquiátirco mío (por lo menos no antes de regalarme una licencia médica ja ja ja).

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Por mbrionesc

Desarrollador por esencia, creador de aplicaciones y soluciones basadas "en la nube", luego de años trabajando para terceros tras bambalinas, trabajo mis ideas y proyectos a través de BPL.cl